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  • Writer's pictureSoraya Lara

La otra cara del matrimonio infantil

Pregunta del lector: ¿Cuál es su opinión sobre el matrimonio de un hombre muy adulto con una menor de edad? Hay quienes se oponen, pero entiendo que si los dos están enamorados y quieren casarse, no se le debería prohibir.


Respuesta de la terapeuta: No me concentraré en los aspectos legales, excepto para decir que la legitimidad del matrimonio normaliza todas las relaciones de menores de edad con hombres que les superan con diez, veinte o más años, lo que se constituye en una relación de abuso por el predominio de la desigualdad y la asimetría entre ambos.


La menor de edad está en proceso de desarrollo psicobiológico, por lo que es vulnerable y maleable. Es fácil de persuadirla, convencerla y alterar su sentido de la realidad.


Existen una brecha generacional muy marcada y diferencias muy marcadas en los temas de interés, los gustos, las actividades recreativas, académicas y aspectos sexuales entre ambos, así como en las expectativas sobre la parentalidad. Estas situaciones evidencian la desigualdad.


Respecto a la asimetría relacional, quedará establecida por la persona adulta que hará uso de su poder en procura de condicionar el comportamiento de la menor a la sumisión, aunque recurra a medios abusivos.


¿Cómo logra obtener de ella la sumisión? A través de conductas de control, como son aislarla de sus familiares y amistades más cercanas, evitar que ella salga y disfrute de actividades lúdicas propias de su edad y participar con sus pares de amigos, así como impedir que termine con sus estudios.


En estos casos, la menor se ve expuesta a otros tipos de riesgos, como la privación que padece la menor es experimentar es la privación de mantener el contacto con sus padres. El adulto podría tener la intención de privarla de su relación primaria (padres) y con sus pares, provocar una ruptura drástica con su sistema familiar, desvincularla de su útero emocional (la familia). Ahora pasa a ser un objeto para su satisfacción sexual y para que lo complazca en lo que a él se le ocurra.


La situación se puede complicar cuando la menor queda embarazada. Hay que considerar que repentinamente asume su rol de madre sin contar con una red de apoyo social que le ofrezca seguridad y confianza para la crianza de su criatura. Sería una menor cuidando a otra menor.


Si existe violencia, la salud mental de la menor estará seriamente comprometida.




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