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  • Writer's pictureSoraya Lara

¿De quién y de qué me defiendo?

Pregunta de la lectora: Reconozco que mantengo una actitud hostil hacia las personas con las que me relaciono, incluso aquellas a las que tengo que atender en mi trabajo. Estoy condicionada para responder agresivamente. Creo que esa forma de reaccionar proviene de tantos insultos y críticas recibidas de mi madre. Han pasado los años y todavía lloro al recordarlos. ¿Puedo superarlo?


Respuesta de la terapeuta: Las figuras primarias son aquellas que forman parte de los cuidados de los niños y con quienes se establece el apego.


Conforme los niños crecen se consolida el apego se consolida el apego seguro o puede tomar un curso inesperado y tornarse en inseguro, ansioso o desorganizado.


El tipo de apego y los modelos de relación y las creencias interiorizados incidirán en la forma que interpretamos lo que dicen y hacen los demás. En función de estos aprendizajes se reacciona inconscientemente.


Una vez se adquiere conciencia de la situación se inicia el primer cambio, se reconoce la hipersensibilidad y la suspicacia ante los demás. Además, puede entender que se trata de una respuesta defensiva ante las experiencias del pasado.


Podrá notar que algunas de sus reacciones son desproporcionadas, con relación al estímulo presentado. Los demás tampoco entenderán sus reacciones.


¿Qué es importante ahora? Comenzar a realizar los cambios. Observe si sus respuestas se corresponden con lo percibido, no como una provocación real. Pensar que es un ataque no es más que ceder el control a otros, sin tomar en cuenta que usted posee la capacidad de autocontrolarse.


Es probable que se dé cuenta de que no se trata de eso, sino de una interpretación que no se ajusta a la realidad, a lo que sucede en el aquí y ahora. Si evalúa su malestar emocional es probable que asocie la emoción con aquellas experimentadas en el pasado.


La pregunta sería: ¿De quién y de qué se defiende? Cada interpretación y reacción le conectaría con el pasado. ¿Qué suele pasar? Que mantiene vigente un dolor emocional que experimentó haces años, a través de sus pensamientos y respuestas.


Como diría Boris Cyrulnik, el dolor emocional no se puede evitar, pero el sufrimiento sí. Traer el pasado doloroso y revivirlo es sufrir. Eventos experimentados y ocurridos muchos años son traídos para sufrirlos como si sucedieran hoy.


Traerlos una y otra vez es padecerlos como el primer día. Evite el sufrimiento, el dolor ya pasó.




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